miércoles, enero 09, 2008


Ya han terminado las vacaciones navideñas, el pavo, las envolturas, los regalos y demás detalles tuvieron su momento fugaz y ahora son un recuerdo que sabe a resaca y mareos madrugadores. Las risas y los excesos cesan y en cambio nuevos propósitos para el año por venir surgen como las erupciones de un enfermo de varicela; bajar de peso, ordenar el cuarto, arreglar la casa, deshacerse de toda esa basura que se ha estado acumulando con el paso de los años, volver a amar, tronar finalmente con ese novio ausente, proponerle matrimonio a tu novia de años atrás, ponerse a trabajar, ser más cariñoso con la esposa, tratar mejor a la madre, dejar el alcohol y el tabaco, y para cuando el cuerpo se encuentra cubierto de estas erupciones espontaneas y también fugaces el peso de los propósitos es tan grande que terminamos no haciendo nada y esperando a llegar el próximo fin de año para alimentar la lista de nuevas buenas intenciones que muchas veces terminan como empezaron y permanecen como ideaciones sin movimiento, energía en reposo, peso muerto.
Tengo que empezar a poner ese plus que tanto pregono y concretar ciertas cosas en mi vida, no sirve de nada aconsejar cuando uno no cumple con el discurso ofrecido, hay que poner día con día manos a la obra y como diría balú “hay que ir sobre lo esencial”; yo le agregaría el factor de concretar, meter goles, jugar hacia delante, explotar nuestros recursos, creer que puede ser.

viernes, diciembre 28, 2007

El aire




A veces contengo la respiración y siento ahogarme, siento los latidos de mi corazón, casi puedo escucharlos; percibo el sonido del ventilador de techo, escucho algunos ruidos callejeros y siento que mi alma quiere salir disparada de mi pecho. Después de unos segundos cuando el latido de mi corazón se ha convertido en una lenta vibración, suelto el aire dando un paseo a mi alma que se asoma por mi boca y mi nariz, y regresa atraída por mi respiración urgida de que vuelva el aire y mi alma que con una sensación de mareo y ligereza se disuelve de nuevo en su jaula de carne y piel ansiando de nuevo esos paseos en los que tal vez un día, finalmente sea libre.

viernes, septiembre 15, 2006


Pensando en el matrimonio y en las discusiones resultantes acerca de la resistencia de tu hermana hacia la despedida de soltero de tu cuñado, y después de discutirlo nosotros, quiero contarte de nuevo mi ideal de “despedida de solteros”, te hablaré de la nuestra y pues…me comentas pronto, qué te parece y si aceptas o no realizarla de esta manera. Cualquier idea o propuesta nueva, será tomada en cuenta con el único fin de compartir esta experiencia y enriquecerla, hacerla más nuestra.

¿Sabes?, además de todo el amor que siento por ti, me caes realmente bien….
es por eso que seguramente nuestra despedida de solteros será una, sí, festejaremos juntos, será la mejor de todas las que se han visto, sin separaciones, sin clasificaciones, evitando tradicionalismos.
No será realmente una despedida, sino por el contrario será una fiesta de bienvenida, de preestreno, de anunciación y acuerdo, de ruido y desenfreno, juntos en una celebración al estilo mitológico de Baco. Desde luego no será la última pero sí única, beberemos con nuestros amigos, que como bien sabes son mutuos y por ambos apreciados, solamente estará presente la gente querida, ningún agregado, nadie de aviso por compromiso ni de última hora, solo estará esa gente que llevamos presentes porque son importantes en nuestras vidas, aquellas personas que no pueden faltar y que por el contrario de no asistir seguramente nos harían falta y este hecho sería motivo de un brindis con cierta carga de luto y nostalgia porque nuestro amigo o amiga no llegó.
Imagino el encuentro, en un lugar amplio todos conversando con quien apetezca, tomando diferentes variedades de alcohol, fumando, riendo, compartiendo, contando chistes, anécdotas, recordando cómo los conocimos y cómo nos conocieron, compartiendo experiencias, en resumen, desbordando felicidad.
En algún momento dado participaremos en juegos organizados y planeados para la ocasión, para que todos nos divirtamos, para reír un poco más de lo habitual y hacer algo diferente, comeremos pastel, cantaremos, será un día de gozo, quien quita que en algún momento dado, guiados por la emoción de esta linda situación, se formen nuevas parejas dentro del grupo o quizás anuncien su compromiso o sus deseos de casarse; lo imagino y sonrío.
En ese contexto no necesitaremos de nadie que nos baile con poca ropa o sin ella y que haga show, por mi parte no serán invitados pues sería como dar entrada a algo que nunca me ha llamado la atención y que en realidad no me genera ni siquiera curiosidad. Considero que no necesito conocer la desnudes de otra persona, y menos de una que no tiene ninguna conexión conmigo, que es ajena a mi vida, que cobra por hacerlo y que lo hace por trabajo; te lo he repetido muchas veces, amo todo aquello que surge y se construye de una manera libre y natural, justo como lo nuestro, como nosotros. Sin embargo, no estoy cerrado a esa clase de espectáculos y en un contexto de relajo, y como hemos conversado, también podría ser divertido.
Imagino la mañana siguiente, tu y yo abrazados en nuestra cama o hamaca, cansados, con sed y cierta incomodidad en la cabeza, despeinados, dándonos el primer beso del día, y después de dormir unos minutos más, levantarnos para ir por el desayuno, salir de la habitación y observar el lugar en donde se realizó la fiesta, y encontrar los vestigios de lo que fue; botellas vacías, manchas de cerveza, un poco de lodo, colillas de cigarro, platos sucios, algunas astillas de un objeto roto, el saco de fulanito, la cámara de fulanita, unas cuantas monedas de baja denominación, y demás objetos olvidados; bolsas de súper, olor a cantina y un fresco recuerdo de lo que recientemente fue, nuestra preboda, nuestra bienvenida al mundo de los futuros casados, nuestra fiesta de compartirnos y compartir nuestra felicidad con los amigos, con nuestra gente querida.
¿Cómo la ves?, ¿Te interesa la propuesta?

jueves, septiembre 14, 2006


¿Pero qué son diez minutos?
La respuesta de un matemático seguramente sería – seiscientos segundos –
Es en la distancia que esas pequeñas cosas toman mayor relevancia y son motivo de exhaustivas sesiones de reflexión y meditación.
Por ejemplo, ahora mi tiempo contigo, debido a nuestra condición en la distancia, lo concibo por horas, y días, sí, las horas que invertimos enfrente de una computadora para poder hablar, comunicarnos, compartirnos, avisarnos, ponernos al tanto, mandarnos besos, hacernos caras, jugar, sonreír, escucharnos, acompañarnos, acercarnos, darnos cariño; las horas y días de espera, sábados y domingos deseando que ya sea lunes, miércoles y viernes al medio día, a eso de la una y media para concretar nuestros encuentros cibernéticos (ahí es donde abrazo a la tecnología), las horas invertidas anteriormente leyendo los mails que me has enviado y también las horas que dedico para responder a todos ellos.
Me da mucho gusto y alegría poder conversar contigo, largo y tendido, siempre es un placer hacerlo todo contigo, podríamos pasar horas y no se terminarían los temas de que hablar, nuestra conversación es muy nuestra y es por eso que es mejor, está conectada por nosotros, por nuestros intereses, por nuestra mutua admiración, por mi sed de seguir conociéndote, por el amor que nos tenemos.
Desde este punto, imagino a las personas y parejas que aún tienen problemas por esos diez minutos de atraso y en algunos casos también por los diez de adelanto, mismos que en ocasiones son razón de discusiones, enojos y aún la cancelación de una salida o compromiso.
Tu bien sabes que contigo siempre he valorado cada minuto que pasamos, llegando antes o después de la hora, cuando nos despedimos y cuando no tenemos que hacerlo, siempre a tu lado cada minuto es extremadamente valioso. Considero que en este aspecto ambos hemos sido siempre muy flexibles, es por eso que ahora con esta situación que se nos ha presentado, me siento tranquilo, se que no será un reto imposible de realizar, por el contrario, cada vez que reviso el calendario o tu conteo de los días me doy cuenta de que pensando menos en el tiempo y más en ti, la espera se hace más corta y mucho menos dolorosa. Después de nuestro reencuentro tendremos y ofreceremos tiempo de sobra, todo aquel que queramos invertir en nosotros. Antes había renunciado al reloj, ya contigo no sé si necesite el calendario, todos los días los encuentro llenos de felicidad, de redescubrimientos, de sed de recorrerte, de observarte de sentirte, de hablarte y escucharte, de estrecharte en un abrazo y de volver a nuestra posición anterior, recostados y con los ojos cerrados, placidamente, relajadamente, en completa paz.
El tiempo podría ser nuestro verdugo, pero, también puede ser nuestro aliado siempre y cuando queramos vivir la vida de la mejor manera posible, juntos y amándonos, veremos pasar ya no días, ni horas, ni minutos, ya no habrán conteos, la vida es nuestra y nosotros nos encargaremos de gozarla sin fin.

martes, septiembre 12, 2006

Carta a la hermanita

Definitivamente es de suma importancia que te visualices con él, que imagines cómo sería tu vida si aquel fuera tu novio, pareja o cómo le quieras llamar. Esa clase de proyecciones te pueden dar una idea de cómo sería tu futuro a su lado. Sin pretensión de generalizar, yo intento quedarme con la imagen inicial de la persona y conforme me doy oportunidad de conocerla enriquezco esta visión y me aferro a ella, o simplemente la dejo ir. En cuestión de las relaciones de pareja hay que tomar en cuenta que el moldeamiento de la conducta no es una opción, es decir, no hay que entrarle pensando que el otro se adaptará a mí, ni por el otro lado adaptarme totalmente al otro. La idea es conseguir un equilibrio entre una atracción mutua, una personalidad agradable para ambos, una ideología compartida, la construcción de proyectos en conjunto, y entre tanto, un factor muy importante, que es la capacidad de dialogar, negociar y lo que es aún más difícil, respetar los acuerdos tomados. Desde luego que esta es mi forma de pensar, talvez idealista pero, yo la vivo como algo real. Es cierto no es sencillo encontrar a alguien con estas características, es más, a veces uno mismo carece de alguna o varias, o simplemente le va un poco mal en ciertos aspectos. Pero bueno, así es el juego de la vida y el amor, en verdad hay que saber cuanto, cómo y por qué dar y efectivamente no esperar recibir (aunque parezca un planteamiento utópico), esto significa no esperar que me ame siempre, no esperar que esté conmigo siempre, no esperar que le guste todo lo que me gusta, no esperar que me ame como yo lo hago. En este aspecto es necesario arriesgar, es un hecho que si no te das la oportunidad de intentar, talvez nunca logres saber si realmente pudiste hacerlo o no, sí valía la pena o no, supongo que tu te has dado el tiempo que consideras justo y pertinente para conocerlo. Entonces bien, si ya has tomado una decisión, la cual me parece muy adecuada por cierto, y te quieres guiar por el amor y deseas entregar y estar con alguien que realmente te llene, que no te deje un vacío, estoy totalmente de acuerdo. Sigue a la emoción, al corazón pero no te olvides de la razón, que uno no vive sin el otro. Siéntete en la libertad y con el poder de conseguir tu felicidad, que esta no depende más que de ti.

lunes, septiembre 04, 2006

Es impresionante lo que puede lograrse con un alto grado de inspiración y con deseos de expresar mis emociones y pensamientos, el amor aparece como la gasolina en la mayoría de mis creaciones.
El presente escrito es algo que surgió como parte de una actividad en clase de Pensamiento Creativo, lo elaboré en aproximadamente veinte minutos. Mi intención con estas líneas es compartir una propuesta de enamoramiento, de elección de pareja, una visión de las relaciones interpersonales, de encuentros, de procesos naturales, de dejarse llevar, de ser ligero. A final de cuentas resulta del recuerdo sobre el inicio de mi relación actual, tan libre, tan profunda, tan natural.

Para no equivocarme esta vez
me encargaré de vivir en tus ojos
de observarte y descifrar tu naturaleza
no me conformaré con la fachada
es de vital importancia conocer tu morada, completa

Para no equivocarme esta vez
no buscaré nada en realidad
me dejaré sorprender por tu ser
incierto, nuevo, y profundo
Permitiré a mis sentidos
verte, olerte, escucharte, sentirte, pensarte
conformarme una imagen imborrable de ti

Para no equivocarme esta vez
necesito que me des tiempo
que no evites miradas
que compartas tu esencia
que encontremos alivio
que me des entrada
que te quedes conmigo

martes, agosto 15, 2006

Breve recordatorio de tus labios

Tu boca es ese lecho de calor y humedad,
esa fuente de ternura y desenfreno
Tu boca tiene una firma e identidad propia,
única entre todas, tuya y también mía
Tu boca guarda rastros de recuerdos placenteros,
de noches de vino y tabaco,
de nuestras creaciones culinarias
Tu boca me lleva de viaje, me succiona y me retiene,
en realidad no quiero que me dejes ir
Permíteme tomarla como refugio para mis noches
y hacerla mi templo de adoración en las mañanas

martes, agosto 08, 2006

Reflexionando acerca del arte, de la poesía, recordé tus ojos.
Una poesía de Octavio Paz, misma que habla de otros ojos, evocó en mi imágenes de ti a mi lado, de esas tardes de hamaca y contemplación, de esos días de playa y de entrega total, de besos tiernos y otros mordelones, de arañazos en la espalda y mordidas en el hombro, de perdernos en nosotros y desbordar nuestra pasión sin cansancio, sin tiempo ni horario. Me perdí en tus ojos, me perdí en los hilos de la hamaca sosteniendo tu espalda desnuda, también me perdí en tus ojos a través de tus lentes de armazón negro o cubiertos finamente por tus lentes de contacto.
Me dejé llevar por la profundidad de tus miradas y del rubor que acompañaba a nuestros besos horizontales y laterales de cansancio y satisfacción.
Posteriormente pasamos al amor, y mientras el profesor realizaba comentarios acerca del ser masoquista y el enamorado, escribí unas líneas espontáneas acerca de mi amor hacia ti.
“Mi amor hacía ti no tiene medida, no tiene número o volumen, es libre y tiene vida propia. Te amo con fuerza, con razón y desenfreno, nunca con control, mi amor hacia ti es más bien acción y movimiento, memorias dulces, puentes que unen abismos, proyectos que florecen al tocar la tierra, momentos de calor y compañía, y aún en la mas distante de las ausencias, mi amor por ti es el mismo porque amo tu naturaleza y tu ser, tu vida y así mismo, mi vida contigo”

viernes, agosto 04, 2006

Desde la ciudad del norte.
Me encuentro en un lugar caliente, y sin embrago frío y empolvado, a pesar de gozar de una vista majestuosa, de montañas que rodean a la ciudad y que pueden observarse desde prácticamente cualquier punto de la ciudad, no he logrado encontrar algo que me impresione, algo que me cautive.
En este viaje he conocido gente muy agradable, como el casero del DF que nos llevó a conocer el puente atirantado, un túnel muy famoso y también las cumbres que son una zona muy famosa de la ciudad, igualmente conocimos a un peruano quien es el inquilino que no se va, tiene un carácter un tanto fuerte pero en el fondo es amable, nos calló muy bien, sus hijos igualmente hicieron amistad, en especial conmigo, en aquellas salidas a fumar y a tomar el fresco o jugando cartas, aún cocinando panuchos y papatzules. Igual contactamos con Katy y Alicia, dos amigas de Nancy que estuvieron de intercambio en Mérida, ellas nos llevaron a comer unos burros y también a ver más depas, nos han brindado igualmente ayuda estratégica para tramites y solicitudes ya que ellas están en la misma fac que nosotros.
Me hace mucha falta la familia, mi casa, la tranquilidad de mi ciudad. Los lujos ahora no son importantes, solamente lo son aquellas cosas que resultan indispensables.
Me haces falta mi amor, tu quien me despertaba y despierta para hablarte a las once, quien me espera en su casa a partir de las seis, quien me invita en su casa a agua y a té helado, quien me llena de besos y abrazos, tu que me manchas los labios con tu lápiz labial, quien me hace vibrar en espasmos de placer continuo, quien me hace volar de ida y regreso, pero más de ida, quien me hace alcanzar el cielo, quien me tiene atado a Mérida, quien me inspira y me hace sonreír y pensar en un futuro hermoso y maravilloso, lleno de amor, de felicidad, de sonrisas, de amor desenfrenado, ilimitado, desbordante.
Amor, me haces tanta falta, mi vida sin ti pierde un poco el sentido, pero se que estás ahí y yo aquí en la espera de regresar, de reencontrarnos y seguir con nuestros planes de vida y de amor incondicional.
Los días pasan y cada uno de ellos me acerca más a ti, lo sé, lo siento, podré hacerlo, podremos lograrlo, la fuerza de nuestro amor superará fácilmente esta prueba que el destino nos planteó.

martes, julio 11, 2006


El día de hoy amigas y amigos lectores quiero compartirles mi alegría, ya que en esta fecha, este espacio mío y de ustedes cumple seis meses de vida, y digo vida pues gracias a las palabras escritas en ella y a sus enriquecedores y alentadores comentarios, este pequeño retoño ha crecido poco a poco hasta convertirse en una plantita con ganas de ser árbol.
Aprovecho para ofrecer una disculpa, pues no he podido publicar nuevos posts. Mucho de esto es porque he estado muy ocupado en realizar algunos trabajitos, los deberes de la escuela y por otro lado, los muchos eventos de suma importancia que han ocurrido en mi vida en los últimos días; hay mucho, mucho que escribir, prometo ponerme al día.
Por el momento me despido, no sin antes invitarles atentamente a continuar regando esta plantita.

domingo, junio 11, 2006


Todo cambia cuando estás conmigo.
A partir de algo así como las seis de la tarde nos acercamos después de una desesperante espera. Continuamos con la chela, la piscina y empezamos con el baile acuático, implementamos unos dos o tres pasos de baile y les dimos uso hasta volvernos maestros. Escuchamos las mismas canciones unas doscientas veces, y en todas bailamos y en todas sonreímos, y en todas no quería soltarte.
En algún momento te enfrascaste en una conversación con mis amigas acerca de las partes del cuerpo que les gustaría modificar, y concluí que lo que a una le sobra la otra lo desea y viceversa, cosa que me pareció ridícula, tomando en cuenta lo estéticas que son. Posteriormente intenté convencerte de tu similitud con una manzana, algo que anteriormente te había comentado, eres suave, dulce, jugosa, madura; me dio gusto que en un momento dado decidieras soltarte y quitarte ese short que no permitía ver por completo tu figura en ese hermoso bikini de bolitas que tanto te piropie, te veías fabulosa.
Seguimos en la fiesta, la cerveza corría y corría, la tarde acababa y dejaba a su paso la noche. En la piscina nos enseñaron un nuevo paso, que igualmente practicamos con entusiasmo. Así continuaron las cosas, siguió la cena y de nuevo la piscina, después la sesión de guitarra, y la partida no planeada.
Todo iba muy bien, sin hablar quedamos de acuerdo en partir juntos y así permanecer hasta el amanecer, tomamos nuestras pertenencias, algunas de ellas las dimos por perdidas, partí sin mis sandalias, ya no veía mi sombrero y mi encendedor, pero ya no me importó, lo más valioso se encontraba a mi lado, y quería acompañarme.
Nos dirigimos a casa de la amiga que nos acompañaba, se despidió de nosotros y partimos a nuestro mutuo destino, el lugar que nos brindaría alojamiento durante la noche, para ese entonces me tenías tomado de la mano, como andan los novios en el parque, tan natural, me sentí muy cómodo con el gesto, cada vez más unido a ti, cada vez mas en ti y en mi, así continuó y fue en un alto en el trayecto que entre balbuceos nos dimos un pequeño beso, desearía tener más claro el recuerdo, y a pesar de ser pequeño en duración, fue enorme en profundidad, sumamente importante, inesperado pero deseado.
La concentración de alcohol en nuestra sangre era muy elevada, lo cual produjo en nosotros algunas lagunas mentales, hecho que confirmaría al día siguiente después de hablar contigo.
Recuerdo que ya en casa de nuestra anfitriona continuamos bailando, y ahí fue donde la distancia entre nosotros se fue acortando cada vez más, la cercanía era clara y deseada, aunque también controlada, salimos de la casa en algunas ocasiones, en una de ellas te platiqué de lo frustrante que puede ser nuestra realidad, y te invité a acompañarme en mi viaje, te dije lo complicado que es el solo hecho de pensar en separarme de ti, antes de conocerte y de que te clavaras tan profundo en mi no temía dejar mi tierra, ahora temo estar sin ti.
Lo último que recuerdo ese día fue que apagué la luz y abrazados, encima del mismo mueble que antes nos vio dormir, nos cubrimos con mi cochita de winnie pooh y dejamos a Morfeo hacer de las suyas.
En la mañana siguiente, después de caerme del sillón te encontré profundamente dormida, no pude evitar detenerme a contemplarte. Intenté despertarte pues ya era hora de partir, pero simplemente no pude, me perdí de nuevo en tus brazos, en ti, y así fue, a pesar de mi sueño cortado, permanecimos así por un tiempo más, abrazándote, deseando que ese momento no terminara.
Finalmente tuve que partir, y a pesar de que me intentaste convencer de lo pecaminoso que puede ser trabajar en domingo, no pude más que partir a mi compromiso escolar.
El resto del día me la pasé pensando en lo sucedido, y en el momento en el cual despertarías y podría hablarte por teléfono. Finalmente llegó esa momento, y después de dos horas al teléfono y de sincerarnos, de decirte lo importante que eres en mi vida, de hablarte de lo mucho que te quiero, de aceptar tu realidad y la mía, de hablar de congruencia e incongruencia, de la distancia entre nosotros, de nuestros deseos de continuar esta hermosa amistad, de lo extraordinario de nuestra relación, quedaron muchas cosas para pensar. Espero que tengas muy en cuenta la seriedad de mis palabras, mi sincero interés hacia construir una relación de pareja contigo, y por supuesto, por ahora mi interés por no levantar barrera alguna entre nosotros, sino que por el contrario, tender puentes y nuevos lazos que nos acerquen cada día más.
No te pido que compartas esta visión conmigo, solo te invito a que la consideres como una posibilidad, como un hermoso y prometedor proyecto lleno de sonrisas, diversión, de ti y de mi, de paz, de tranquilidad, de confianza, de cariño, de lo bueno, de nosotros.

jueves, junio 08, 2006


Regresa, que pronto te vas.
Recuerda que no es el momento para poner tus intereses por encima de los demás, que ahora es simplemente peligroso y egoísta, que es cuestionable cualquier intento por realizar lo opuesto, es sumamente arriesgado.
Recuerda lo que me decías, eso de darte cuenta de la realidad, ya sé, tu respuesta fue que las cosas son muy confusas, que ya no sabes como interpretar su cercanía, sus atenciones, sus sonrisas, su presencia.
Recuerda también que no debes buscar aquello que te cause dolor, molestias, y bueno, si esto es inevitable, por lo menos intenta disfrutarlo, sacar lo mejor de todo, aunque esto pueda costarte mucho trabajo.
Recuerda que tu impotencia es situacional, temporal, esta en su momento se convertirá en movimiento, en materia, en acción y reacción.
No temo extrañarte, me daría miedo no hacerlo, después de todo yo te convertí en mi ilusión, en un incierto plan, en la alegría de mis días, en mi detonador de sonrisas, en mi motivo favorito de espera, en mi compañera de locuras, asumiré esa responsabilidad, disfrutaré cada instante cerca de ti y por supuesto también aquellos momentos en los que no te encuentres, y que sin duda alguna te llevaré en mis pensamientos.

lunes, junio 05, 2006

Todo comenzó aquel lunes, cuando a mi regreso nos encontramos en el Messenger. Fue una conversación intensa, comenzamos hablando de no sé que cosas y terminé confesando mis sentimientos hacia ti, lo sé, y te lo dije, no es el mejor lugar, pero prometí decírtelo en persona.
Te dije que tenía muchas ganas de verte, de platicar contigo, como en los viejos tiempos (ni tan viejos), y así fue como quedamos de acuerdo para hacer algo el viernes en la noche, pero ¿qué?, después de pensar en una lista de opciones (cine, cheva, café, helado, granizado), hiciste una fusión de dos y a partir de eso una de nuestras metas fue conseguir un “granizado de cerveza”.
Así transcurrieron los días, siempre esperados, contemplados cada uno, conforme pasaban más cerca te sentía y eso me tenía muy feliz. Esperarte es grato porque sé que lo que haremos, de lo más básico a lo más complejo, me llenará de risas compartidas y dejará ese día como un muy bonito recuerdo, de aquellos que evocas cuando quieres volar muy alto.
Llegó el día, tu mensajito me animó todavía más, no había duda, acababas de confirmar que ya era un hecho, nuestro plan se convertiría en realidad.
Después de invertir algunas horas en los deberes de la vida, corrí a bañarme y salí volando hacia tu casa, llegué ahí, como es usual contigo, unos minutos antes de la hora en la que habíamos quedado, tú me haces querer llegar antes y quitarme mucho después, por no ser posible quedarnos indefinidamente.
En fin, mi adelanto se juntó con los sucesos bizarros que pasaste en tu escuela. El detalle es que te faltaba un poco para estar ya lista. Después de unos minutos de espera, saliste como te recuerdo, fresca y olorosa, lo bello no necesita adorno alguno, la naturaleza le ha dado el privilegio de no tener que invertir demasiado tiempo en exaltar sus atributos.
Me saludaste por segunda vez y partimos.
En el camino hablamos de tus aventuras en la escuela, con el poli y el sordomudo, el candado y la reja, la noche, la caseta, la pintura y los solventes, esas cosas que suelen suceder cuando nos juntamos.
Llegamos al centro, hice un poco de bilis al intentar encontrar un lugar para estacionarme, sin embargo logré hallarlo y procedimos a ir al concierto.
Al cruzar la calle me comentaste que olvidaste tu tapita de caguama, no entendí a que vino el comentario, pero no me preocupó mucho pues el granizado de cerveza nos esperaba de manera hipotética.
Llegamos al lugar, era oscuro y estaba lleno de toda clase de personas, entre hippies, emos, darks, motorolos, suicidas, punketos, y una que otra persona “normal” si es que existe eso. Posteriormente procedimos a tomar la primera, y como me suele suceder, al intentar sentarme rompí una banca y me lastimé un poco la espalda, todavía siento un poco de dolor.
Ahí comenzamos a conversar de nuevo, hice un resumido resumen de mi aventura en Veracruz y la verdad no le di mucho interés al tema porque no quería hablar de mi, simplemente quería hablar de otras cosas, de las que nos hacen reír.
Después de platicar de los proyectos de desarrollo comunitario, de nuestra filosofía acerca de los equipos de trabajo, de la excelencia en las cosas que hacemos y de los parásitos que existen a nuestro alrededor, después de que me dejaras convencerte de que no es malo ser hiriente con las personas que lo merecen, después de varios cigarros, después de no escuchar el concierto por perdernos en nosotros, después de ir al baño algunas veces, después de presentarte a algunas amistades, después de tomarnos tres chelas mas, después de platicar con el suicida autodestructivo, después de preguntar por qué la oveja y por qué el viaje, después de responder a la pregunta por qué no, después de darle unos pesos a un vago, de recibir un cigarro por parte del rasta chunk, y finalmente de despedirme de mi amiga, procedimos a retirarnos de ese oscuro lugar y nos lanzamos a la aventura de conseguir el granizado de cerveza.
Llegamos a la reina de Montejo, ya no había mucha gente ahí, talvez una pareja y unas cuantas personas mas. Después de sentarnos el mesero nos ofreció la carta, a lo cual respondí con un “creo que ya se lo que vamos a pedir, aunque no sé si me lo puedas servir”, entonces de di la indicación: quiero dos vasos con hielo para granizado, dos cervezas y unas papas a la francesa; el apuntó todo en su libretita, confirmó la orden y procedió a elaborarla.
Una vez en la mesa, vimos materializada nuestra meta, y no pude evitar comentar que para mi es un placer complacer tus ideas bizarras, qué te puedo decir, tu eres mamá y yo papá.
Tomamos fotos de tus manos, de cada uno con su granizado, de ambos abrazados con los granizados, dejamos evidencias de ello, pero las mejores fueron las inevitables sonrisas que aún guardo y guardaré.
Terminamos el granizado, todo salía a pedir de boca, no recuerdo de quién fue la iniciativa de tomar una más, pero bueno, yo ofrecí mi casa y una caguama y procedimos a ir a ese sitio.
Llegamos, para ese entonces eran como las tres de la mañana, no vimos el reloj y sí los vasos, los mismos de las sillas y el balcón, nos sentamos en el suelo y procedimos a hablar de muchas cosas, lo único que recuerdo es que reiteré lo que el lunes te había dicho, volví a explicarte mis sentimientos hacia ti, te recordé lo bien que me la paso contigo, y te comenté a grandes rasgos, aunque no con las mismas palabras, lo frustrante que es estar enfrente de alguien tan especial, con la que me la paso tan, pero tan bien y sentirme atado, y limitado a realizar lo que la situación me ofrece y no la voluntad de mis sentimientos.
El sueño, se apoderaba de nosotros, sentados en el piso de la entrada de mi casa, no me di cuenta cómo fue que reclinaste tu cuerpo, y te acurrucaste encima de mis piernas, tampoco me di cuenta de cómo instintivamente comencé a acariciar tu cabello, a jugar con el, a olerlo detenidamente, y así igual repentinamente dormiste, te veías tan tranquila, me imagino que también exhausta.
Mientras dormías pude fijarme de los múltiples colores de tu cabello, pude admirar detenidamente tus ojos cerrados, pude percatarme de tus vicios nocturnos, una mano entre tus piernas y otra en tu cuello, como protegiéndote, espero que no de mi. Así continuaron pasando los minutos y yo ahí, observándote, olvidaba el entumecimiento de mis piernas y me concentraba en mantenerte así, tranquila, inmóvil, descansando, hasta que me percaté de la hora, y con una cierta incomodidad te comenté que ya era tarde. Te levantaste y me dijiste que te dio pena el dormirte en mi, a lo que respondí con un sincero “fue un placer”, continuaste diciéndome que no es cotidiano que te duermas en cualquier sitio, comentario alentador, tomando en cuenta que en este caso el sitio era yo. Pasaste por última vez al baño y te acompañé, me recosté en el mueble de la sala y permanecí ahí esperándote, llegaste y te sentaste de tal manera que no pude evitar poner mi mano en tu abdomen y acariciarlo, en la oscuridad te distinguía perfectamente, me pareció que ya conocía esos contornos, esa suavidad. En algunos momentos tomé tus manos y las acaricié, no pude evitar esos acercamientos, surgían de manera natural, como atraídos hacia ti.
Posteriormente, nos vimos en la repetición de esa historia inevitable, partimos hacia tu casa después de pasar por mil cosas sublimes, totalmente fuera de lo común, y una vez que llegamos y a pesar de la hora, tuvimos tiempo de intentarlo, nos despedimos tres veces, yo no quería soltarte, con cada beso un abrazo, de esos que dicen adiós, pero en el fondo no quieren dejarte ir, pretenden mantenerte ahí lo mas posible, simplemente hermoso, triste pero hermoso, tu vida ilumina la mía, aprecio mucho tu cariño, tu confianza, tus expresiones de afecto, tu actitud hacia la vida. Me inspiras, me llevas a lugares jamás pensados, me descompones y me reintegras, me dejas volar tomado de tu cordel, es uno que tejimos antes de que abra el vuelo, una aventura fascinante, un incierto que apacigua, una ilusión que me cautiva.

miércoles, mayo 10, 2006


La distancia.
Así es como justamente nos veíamos aquella noche.
Dentro del medio de la psicología, podría decirse que pasamos por un buen rapport, y que la posición de las sillas y la distancia entre las mismas indican un buen grado de confianza y acercamiento. Coloquialmente hablando, estábamos bastante cómodos y con una buena disposición a conversar.
Ahí sigues, enfrente de mí, todavía se encuentran las sillas en esa misma posición, a veces me asomo por la ventana que da al balcón para verificar si aún están ahí, conversando como las dejamos.
No creo que las usemos de nuevo para ese fin, por ahora, alguien las moverá, haré alguna reunión y alguien las cerrará u cambiará de lugar, no tomando en cuenta lo que para mí significa y lo que talvez tú ignores.
Ya tus conversaciones son diferentes, ahora solo hablan de ti y tu felicidad, a veces no puedo soportarlo, y no es que no quiera tu bienestar, pero este me ha costado perderte por ahora. Sin embargo, seguiré siendo tu amigo, porque decidí serlo antes de que me impactaras, eso sí, quiero aclararte que no soy ningún alma caritativa, no necesito la lástima de nadie, tampoco me convertiré en tu confidente, ni en tu consejero. Seré lo que me permita el cuerpo y la mente, las emociones y la razón, seré lo que me permitas, siempre y cuando esto no me ponga más en la línea.
Así es como suceden las cosas, cambiamos en cuestión de segundos, aunque a veces sea difícil de creer.

domingo, mayo 07, 2006


Ayer fue un día de emociones fuertes.Estaba invitado a acudir a la fiesta de un súper cuate, y había planeado encontrarme con la primera musa, misma que después de plantearme un panorama un tanto complejo en función a lo que iba a acontecer, y yo no pudiendo argumentar más que el hecho de querer verla y platicar aunque sea cinco minutos más con ella, no pude más que conformarme con que esta razón era insuficiente para justificar ese encuentro.De esta manera lo que aconteció fue que llegué por mi cuenta (como siempre) y me instalé en una fiesta pequeña al igual que la estatura de la mayoría de las y los invitados, pura gente agradable, apreciada, buena onda, querida. Todo parecía estar bien, sin embargo, un movimiento reflejo, involuntario, e inconciente te hizo responder con violencia, me pediste de manera intempestiva que no te tocara. Ahí estaba yo, dolido, roto, encabronado, al borde del llanto, aunque ya no me salen lagrimas, salí por unos minutos, no podía permanecer allá, tomé mi cerveza y mi cigarro, y me fui a mi coche, aparentemente para bajar mi mochila con mis cosas. A partir de mi regreso las cosas con mi musa uno, simplemente ya no dieron para más, ya no hablamos más y demonios, la dejé con las palabras en la boca y hablando con mí espalda, de ahí, la dejé de ver. Casi puedo asegurar que la molestia fue por una amiga de nuestro amigo a la cual le seguí la conversación durante un rato, a veces he llegado a pensar que te molesta que me la pase bien, y que me divierta con tus amigos y con los amigos de tus amigos. Entre tanto yo seguía con la intención de pasar un rato agradable, y así fue, aunque todo esto fue interrumpido por más malas noticias, el deceso del familiar de una amiga muy querida, me calló de malas, se juntaron las cosas.Ahí es donde musa dos aparece, igualmente planteando malas noticias, por su parte me comentó que se encontraba asistiendo a una amiga que había sufrido un accidente. Un día sumamente accidentado, mi cabeza daba vueltas, y esto no solamente por el alcohol, me encontraba abrumado, pero con una ilusión, que más tarde entendería que continuaría siendo simplemente eso, materia de las fantasías.
Abandoné la fiesta, fui a mi casa, tomé un baño y me dispuse a ir al acto fúnebre, no quiero mencionarles lo mal que me sentí cuando la reacción inmediata posterior al pésame, fue un certero “hueles a alcohol”, ignoré el comentario y decidí continuar con el pensamiento que me llevó hasta ese sitio, vale más mi presencia que mi ausencia, vale más el cariño y el sentido de solidaridad que el olor de mi aliento.Posteriormente, me retiré del lugar, y me dirigí hacia ti mi musa dos, habíamos quedado de acuerdo en encontrarnos y conversar, de ti, de tus cosas y yo te escuché, y también me escuchaste, te veías tan bien, como siempre, como ahora. Conforme hablabas solamente encontraba más y más razones para pensar que eres una súper mujer, alguien maravillosa, mi prototipo de pareja, me la pasé increíblemente bien, las horas pasaron como el aire que nos acariciaba, suave y silenciosamente.
Ahí fue donde las cosas cambiaron, me percaté de que habían cosas de tu pasado que no habían sido cerradas y necesitaban hacerlo, me hablaste de tu incertidumbre, de tus dudas, y yo dudé, dude darte un consejo de amigo o de un loco interesado por estar contigo, cedí a la primera opción, no pude dejarme cegar por mis intereses personales, y ser egoísta, así fue cómo decidí darte el mejor consejo de amigo y el peor como enamorado. Partimos del parque y ahí es cuando recordamos que dormir también es importante, no pude callar lo bien que me la había pasado, lo interesante que eres, las muchas cosas en las que nos parecemos y mi interés de estar contigo, antes y ahora y después. Nos quedamos otra hora afuera de tu casa, nos despedimos tres veces, y respondiendo a tu mensaje, es cierto, el que mucho se despide no se quiere ir. Es una lástima, todo pintaba bonito, sin embargo, como mencionaba antes, por el momento seguirás siendo la musa dos, la diosa de los imposibles, mi mujer ideal, la razón de mi desesperanza. Creo que es lo mejor, nunca reniego al destino, nunca me aflijo cuando pierdo algo por lo cual no luché con todo, hay mil y una razón por conservar las fuerzas para otro momento, sé que todo se dará a su debido tiempo, cuando ya no queden barreras, divisiones e impedimentos que planteen distancias invisibles pero ciertas entre los enamorados.

jueves, mayo 04, 2006


Eres increíble
Aún estoy impresionado de cómo es que se han dado las cosas. Llegaste a mí de manera inesperada, y yo no pude resistirme a tu encanto de mujer.
Después de varias ocasiones en las que pudimos convivir, de las cuales hasta la última es que te pedí tu teléfono, es que decidí que era momento de invitarte a salir, de conocer un poco más de ti, de saber quién eres.
Y así fue, salimos, la película no fue muy buena, tu te veías fabulosa, y fue un movimiento inesperado el que nos llevó a ir a mi casa por algo que tomar. Llegamos, dialogamo, y acordamos el tamaño de los vasos que usaríamos para beber la cerveza, la elección fue unánime, los vasos grandes fueron la opción elegida.
Subimos y fuimos al balcón, ahí instalamos las sillas y el escenario propicio para una rica conversación. Empezamos hablando de nuestras carreras, continuamos con algo de la familia, seguimos con nuestro concepto de noviazgo y con nuestras redes de apoyo, así estuvimos por más de dos horas, conversando y conversando.
Conforme pasaba el tiempo, la distancia entre nosotros se fue acortando, pude observar con mayor detenimiento tu cabello, tus dientes, tu piel blanca, tus ojos, en fin, toda tu, cada detalle y fue un espectáculo maravilloso, hubieron momentos en los cuales dejé de poner atención en la conversación pues me encontraba perdido en tus labios.
Me pareció muy interesante la conversación que tuvimos, misma que me dejó confirmar lo inteligente y creativa que eres, e hizo más evidente tu lado espontáneo y divertido.
Ya eran las 2:30 y a pesar de que ahora teníamos una nueva misión, que era la de comprar los tacos para tu mamá, no le dimos importancia al reloj y si a nosotros y a retardar la inevitable despedida, triste pero cierta. Fuimos a los tacos, pagaste por la compra y partimos ahora si a tu casa. Durante el camino hablamos de tu pasado, y confieso que me sentí un tanto incomodo, ¿pero, por qué?, no sé explicarlo, contigo he encontrado una nueva ilusión, cuando estoy contigo me olvido de todo, olvido la culpa y mi pasado, solamente no olvido el cruel presente, ese estrepitoso malhechor que plantea trabas y barreras entre nosotros, ya será el tiempo quien remedie estos conflictos.

domingo, abril 30, 2006

El día de hoy inicio con alguien cortando mi sueño.
Era mi hermano despertándonos a todos, y tratando insistentemente de convencernos de acompañarlo en uno de sus viajes planeados para recorrer municipios y poblaciones de nuestro estado.
Después de una intensiva labor de convencimiento, finalmente cedimos, y decidimos acompañarlo, tomamos un desayuno ligero y nos dispusimos a montar la carretera.
Iniciamos el recorrido, visitamos lugares conocidos y otros nuevos, con la diferencia de que ahora serían más que simple paso obligado a un destino diferente.
Pude ver entre otras cosas, mucho verde, una gran variedad de perros, de bicicletas, triciclos y motocicletas completas, viejas, nuevas, cortadas y modificadas para ser taxis, pocos vehículos compactos y muchas camionetas, muchos hombres con sombrero y muchas mujeres con hipil, muchas niñas y niños, personas mayores caminando por las calles solas o acompañadas de su familia; vi matas de papaya, de plátano, de zaramullo, de ciruela, de maíz; una variedad de flores y de árboles frutales, caballos, toros, vacas, becerros, carreteras amplias y nuevas, y otras estrechas, antiguas y con algunos baches; encontré una tienda con el nombre de uno de mis perros “Rudy” y también otra que se llamaba “oxxito”, me probé varios sombreros, de diferentes colores, texturas y materiales, de los cuales ninguno me convenció por completo, soy un cabezón; paseé por dos o tres celebraciones en diferentes poblados, observé diferentes tipos de tablados y en algún momento, pude fotografiar a tres o cuatro personas destazando y beneficiando a un toro recién toreado, pude ver a varios borrachines y a un busca pleitos; conocí varias iglesias, auque no entré a ninguna de ellas. En fin, compartí un buen día con mi hermano y mi mamá, el día del niño, un día dedicado a la carretera, un día dedicado a ver, oír, oler y en fin experimentar estímulos diferentes a los cotidianos.
No fue un día de fiesta, sino de aventura, de contemplación y de pensamientos y reflexiones carreteras.

miércoles, abril 26, 2006


Mientras hablábamos comprendí que te comprendía y que tu me comprendías a mi, pues vivimos en tiempos y etapas similares, aún en situaciones similares, con la única diferencia de que yo renuncié a la aprehensión y tú todavía no lo has llevado a la práctica, a pesar de que ya lo sabes. Me vi en ti, en un momento anterior, en un lugar en el que estuve y ahora ya no, y te vi saliendo de esta como en algún momento lo hiciera yo mismo.
En fin, ahí estabas, al borde del llanto y yo te escuchaba y observaba, quería abrazarte con mucha fuerza, pero fuiste tu quien lo hizo adelantándose a mis impulsos. Después de compartir tu vivencia y posteriormente yo la mía, mentalmente comparé ambas, me di cuenta de que el asunto no es tan simple, sin embargo te reitero mi invitación a no sentirte responsable de los actos de los demás.
Después de una leve regresión, a la cual te invité a participar, te vi detenida en frente de mi, te pensé como en mucho tiempo no lo hacía, en ese momento me imaginé siendo más que un apoyo para ti, cumpliendo un aspecto que discretamente pide ser llenado; he de confesar, moría de ganas de darte un beso, pero uno tierno y calido, inocente, de aquellos que se dan rebosantes de cariño, de los que no pueden darse en la mejilla porque necesitan entrar en ti, necesitan esa cercanía y contacto que se da en los labios cuando dices “cuanto te quiero” sin necesidad de hablar.

lunes, abril 24, 2006


Aún no puedo creerlo, hoy me sentí tan mal.
Sentí que te perdía, los celos me envolvieron, y me hundieron en la desesperación, en una enorme ansiedad; no veía el momento para huir por un cigarro.
Y así fue, después de esa llamada y del cigarro que fumé, corrí hacia ti y me estrellé con tu belleza, con tu frescura, echabas luces, te veías especialmente hermosa.
Así fue como caí de nuevo en la tranquilidad, me permitiste respirar tranquilamente, pude partir con calma, pero siempre con esa duda, acerca de qué hacer y qué no hacer, qué cosas decir y que callar, cuál es la medida en que el amor que siento hoy por ti debe de mantenerse en silencio y en la espera de un reencuentro, incierto como la palabra “nosotros”.

martes, abril 18, 2006

Ayer fue un día muy feliz.
El día en que la mujer que me dio vida cumplió un año más.
La casa de playa se vio visitada por gente querida, no fue mucha, solo la importante, solo aquella que pudo acudir a un llamado silencioso de saludar a un ser querido y expresarle su cariño y felicidad de estar ambos aún en la tierra y diciéndose hola otra vez.
Fue un día extraño, llegaron personas que hace tiempo no veía, mis padrinos, amigas de mi mamá, la ex de mi hermanito, mi cuñada. Llegaron al lugar cuatro pasteles, cuatro sabores, cuatro consistencias, cuatro señales de afecto. Todo sucedió de manera tranquila, todo aconteció en su momento, cantamos a dos pasteles conforme llegaba la gente.
Me hiciste mucha falta, no dejé de pensar en ti, no pude alejarte de mi mente, aún ahora solamente deseo correr a ti y decirte he regresado, te quiero igual que siempre, estoy listo, no quiero alejarme de ti jamás.
La casa quedó de nuevo vacía, la gente después de estar ahí de nuevo partió, guardamos las cosas, colgamos las hamacas y nos dispusimos a dormir, todo es calmo ahora, mañana saludaremos a otro día, mañana sí te veré.

jueves, abril 06, 2006


Y así es como llega el final, rápido e inesperado.
No sé qué tan inesperado, en realidad siempre tuve mis reservas.
Hoy nos divide una emoción, un término para mi ambiguo, nos divide mi forma tan difusa de sentir, mis dudas, mis procesos no cerrados, mis contradicciones, mis proyectos.
Sé que no es el final, te tengo tan cerca, pero creo que es lo mejor, quisiera pensar que en algún momento dado sabremos y confirmaremos que esto fue una desición acertada .
¿Usada?, ¿cómo puedes decir eso?
¿Qué acaso abusé de ti?, ¿te tomé sin permiso?, ¿te ofrecí algo que no cumplí?
¿Qué no disfrutabas conmigo?, ¿no eras tu quien me ayudaba a bajar tu sierre y tu ropa interior?, ¿Qué no eras tu quien me tomaba y me enseñaba a seguir tu ritmo?, ¿qué no me habías dicho que querías que alguien te enseñara?
Heme aquí, triste por perderte, pero más triste por sentirme metálico y polarizado, lo siento, te tocó vivir mi fase egocéntrica, ahora no es el mejor momento.
Por otro lado creo que cada vez soy más congruente en relación a lo que pienso y promuevo, y a mi manera de actuar, tomando en cuenta estos principios; decidí ser el más claro y a partir de ahora lo seré, no quise construirte un mundo entre las nubes.
Te quiero un buen, en verdad, no creo que puedas entenderlo, pero ayer, decidí que tenía que ponerle un fin a esto que considero demasiado costoso para mi, espero que también sirva para ti.

sábado, marzo 25, 2006


Todavía no puedo hablar de amor, pero cada vez te siento más cercana. Lo había dudado mucho, lo había pensado, pensado y repensado; recordé lo patológico que soy, recordé que mi patrón es encontrar mujeres imposibles, relaciones furtivas, ¿qué puedo decir?, así soy, y me haré pelotas con eso. Un buen psicólogo me recomendaría romper con la repetición, hacer algún cambio, pero la verdad no sé si quiero cambiar, por lo que veo por ahora no. Es entonces que actualmente estoy como siempre disfrutando de todo, de tu presencia y de tu ausencia, más de tu presencia, maravillándome del mundo y de ti en el, de los contrastes y las semejanzas, de tus deseos tan grandes por conocerme y conocerte a través de mí, de mis deseos reprimidos de explorarte y grabarte en mí. Por otro lado no quiero que tu hagas lo mismo, no quiero quedarme grabado en ti, aunque eso no dependa de mi, ya te lo he dicho, no quiero echar raíz, se que puedo lastimar y ser lastimado. Dejaré que las cosas se den, que tomes tus decisiones y las compartas conmigo, que pienses detenidamente las cosas, siempre es bueno tener a alguien que piense, yo me dedicaré a lo básico a las acciones, no me dejes pensar, no me dejes emitir juicio alguno, se que lo arruinaría todo, por ahora mis instintos y los tuyos nos están llevando por un camino dulce, húmedo, narcótico, un poco incierto, pero talvez no tan desconocido por las normas de la razón. Que nos llamen locos, acepto ese título, me divierte mucho negar la realidad.

domingo, marzo 19, 2006

Mujer deseosa.
Qué no entiendes, no quiero joderte. No quiero que sufras por mí, quiero que lo goces conmigo, quiero desvivirme por ti, quiero realizar mis fantasías más locas y desde luego las tuyas. Quiero tenerte aquí, con tu sexo en mi cuerpo, mojándome, deslizándote en mi, dejándome oler tu humedad, quiero que nos unamos, quiero tenerlo todo contigo. Quiero que nos perdamos en una tarde, un día o una noche de placer, quiero ser tuyo por un día, quiero que seas mía muchas veces más. Te necesito, no es un juego, es peor de lo que piensas, siempre me quedo así, con tu perfume en mi cuerpo y deseando estar ahí, dentro de ti, perdido en ti, mojado en ti, dormido en ti, y yo disfrutando y tu disfrutando y haciéndomelo saber, siendo mía y yo tuyo, siendo los dos animales de perdición, fieras de batalla, y al final rendidos, odiándonos menos y deseándonos más.

jueves, marzo 16, 2006


Volví a encontrarte, regresamos a un panorama común. Cada quien levitaba en su espacio, cada quien se mecía por separado y sin embargo nos dimos indicios de vida, tu mano cruzaba la distancia abismal aérea que nos separaba (aproximadamente diez centímetros), tu mano toco mi brazo y yo correspondí la caricia y entrelacé mi mano en la tuya, cada vez nos fuimos acercando más, disfrutaba sentir tu frente con la mía y sentir el olor de tu cabello. Para ese entonces despreciamos la película y nos centramos en la dialéctica y en la narrativa, hasta que todo esto fue interrumpido por un beso, uno de esos que te mueven la cabeza fuera de su orbita, de esos que sabes que son deseados, de los que no piden permiso.
Fue reconfortante, y hermoso volver a encontrarme con tus labios, con tu calorcito, con tus besos lentos y tu saliva olorosa a ti, y solamente a ti, dulce y adictiva. No pude evitar convertirme en tu presa, y lo confirmaste al decir que ronroneo como un gato, malditos vicios guturales, no me había dado cuenta, en fin, seguimos un tiempo flotando juntos pero no revueltos, no pude soportarlo, te necesito aquí, cerca, junto a mi, presionando nuestros cuerpos, ahí es donde abandoné la postura de gato y te invité a volar conmigo, y aceptaste. El encuentro fue todo lo que yo esperaba, te reconocí de inmediato, no quería dejarte ir, hicimos que nuestros cuerpos correspondieran, nos abrazamos fuertemente, ahí tu te convertiste en un animal, el cual aún no reconozco, hacías unos ruiditos que como siempre me hacían temblar de emoción, un toc toc y una puerta nos detuvieron, terminaron abruptamente nuestro momento de entrega. Me gusta besarte, me gusta tu naturaleza un tanto indescifrable, me gustas, me encantas me gustan tus ojos vibrantes, me gustas y me confundes, y eso me encanta, me encanta tu complejidad, ¿qué puedo decir?, muero por ti mujer.

martes, marzo 14, 2006


Estoy mucho más tranquilo, ahora me he apartado un poco de mis repetidas tentaciones, me he concentrado acertadamente en hacer mis tareas y por otro lado en consentirme y huevonear. He dedicado algún día entero al hermoso arte de balancearme en mi hamaca y ver el techo.
Hoy no me encuentro inspirado, creo que es natural, creo que debería hacer algo muy loco para recordar emociones que hace tiempo no experimento, quiero salir un poco de mi casa y no ir precisamente a la escuela, quiero volver a compartir mi espacio con alguien y observarla y que me observe, tendidos y recuperando fuerzas. Ya los vicios no me satisfacen como antes, solo la cerveza tiene el mismo efecto de siempre, ella es una de mis pocas diversiones en estos días, me levanta un poco el ánimo, supongo que tiene que ver porque la bebo rodeado de gente a la que aprecio.
Pero, es que es tan fresca y deliciosa, tiene un sabor fuerte pero agradable al paladar, burbujeante, mmm. Esperaré el viernes y el sábado y por qué no el domingo para probar de ti, para embriagarme y perderme, solo o acompañado, mejor acompañado, mejor acompañado, mejor amcopeñado, mejor amañocape, mejor abrazados, mejor perdamos el control, mejor cerremos un rato los ojos, mejor poco a poco acerquémonos, mejor ya mujer, pronto, apaguemos la luz.

jueves, marzo 09, 2006


Mujer Araña
No tiene caso hablar de ti, eres demasiado peligrosa, prefiero mantenerte a la mayor distancia posible, me olvidaré fácil de ti, ya no tengo marcas en mi cuerpo, no me queda el dolor, y no quiero repetirlo.

Mujer de escarcha
Ya no he querido hablar contigo, hablar sobre lo sucedido. No quiero que esto nos aleje, sin embargo muero de ganas de saber que es lo que piensas, cuales fueron tus impresiones de esa noche. Aunque, realmente se que no hay nada más, nada más que un cariño, un gran cariño, aprecio, pero hasta allá. Realmente no somos el uno para el otro, a ti te gustan otra clase de hombres, los caballeros, los bien vestidos, los machos, los que te pagan la cuenta, los que te compran regalos vistosos. Yo soy solamente un hombre, alguien real, nada que ver con eso, alguien más básico, y no sé si me interesa ser lo otro. Pero cuenta conmigo para disfrutar, para reír, para jugar, para gozar, para volver a perdernos entre las sabanas, pero esta vez hagamos ruido.

Mujer de mango
A veces debería de evitarte.
Es que cuando te veo, te deseo, te como con la vista. Te imagino cediendo a tu orgullo y dejándome probar una vez más de ti. Dejarme llevar de nuevo por tu voz y aliento embriagadores, por tu cuerpo moreno y rico, por tus formas y tu piel suave, besable, como para clavarle una mordida.
Me has permitido acercarme un poco más, rozarte y sonreírte, abrazarte, me has permitido jugar contigo, bromear, hacerte reír. Pero siempre hasta allá, dudo querer cruzar esa barrera, aunque por otro lado quisiera pasarme de ese lado, en donde el calor, la cadencia y el sudor abundan, y la razón e inteligencia reinan, aunque el costo de este paraíso sea la propia libertad.

miércoles, marzo 08, 2006


Si yo fuera mujer, en un día como este, no quisiera felicitaciones. No quisiera un abrazo, quisiera un compromiso, quisiera mucho más respeto. Definitivamente no permitiría que ningún pervertido (como algunos que vi) hiciera fila para felicitarme, o más bien, para abrazarme y sentir mi cuerpo, como si yo fuera un objeto. No sé, se me ocurre tirar lodo encima de los idiotas que lo intentan y sobre las brutas que lo permiten.
Desearía mejor un cambio, desearía acciones; desearía que más mujeres se unieran a movimientos de revolución, de lucha contra todas las injusticias que aún ahora se viven y nos afectan.
Desearía hacer algo más que ponerme un listoncito en el pecho, celebrando un día sobre el cual muchas ignoran el fundamento y trasfondo.
Desearía que mi voz sea escuchada, y hacer algo para que esto se logre. Aunque sea por un día, haría algo radical, algo que no se olvide fácilmente, algo real, y de ahí en adelante.
Se que no es fácil, se que cuesta trabajo, se que igual, es sencillo decirlo, pero si por un día fuera mujer, quisiera que fuera un 8 de marzo, un día en el cual tanto mujeres como hombres recordarían que hay que dejar de hacernos pendejos y abrir los ojos, pues los cambios y movimientos solamente se logran cuando se desea y se hace tanto que el movimiento es imparable y todo es arrastrado por su fuerza.

domingo, marzo 05, 2006


Empiezo a encontrarle sentido a la oscuridad.
Ayer antes de besarnos en medio del mar no me percaté en que instante una chispa generó fuego en nosotros. Es decir, siempre me has parecido muy atractiva, pero, nunca te vi y me viste de esa manera.
Ahora bien, en esta ocasión la oscuridad hizo de nuevo de las suyas, nos cubrió y dejó confundir tu cuerpo con el mío y así perdernos y escondernos; no fue así con los intentos por silenciar nuestros besos y sonidos guturales, gemidos y arrebatos. No te recuerdo bien, y quisiera hacerlo. Mi naturaleza visual no puede quedarse solo con las sensaciones, necesito tenerte en mi mente, tener una imagen de ti, necesito diferenciarte de sensaciones afines, necesito hacer una integración de ti: eventos anteriores, eventos contextuales, besos sonámbulos, humedad, olores, ruiditos, tu cuerpo junto al mío, sentirlo y verlo, verlo y tocarlo, tocarlo y grabarlo en un sitio especial, el lugar en donde se guardan memorias nocturnas, de esas que cuando las pensamos reímos, nos sorprendemos, a veces hasta la piel se nos pone china y en otros casos nos remonta a querer repetir lo vivido una y otra y otra y otra vez.
Así es como concluyo que me gusta la oscuridad, pero solo cuando te veo, te siento y reconozco que eres tu.

lunes, febrero 27, 2006

Aquel viernes mientras divagaba acerca de cosas superfluas, me encontré en un estado de tranquilidad casi total. La escuela es un buen espacio para estos episodios de viajes astrales. Escuche, el viento que topaba con mis orejas y me movía el cabello, y me di cuenta de que mis nuevos zapatos solamente suenan encima de los ladrillos y que en los caminos de cemento el ruido es mínimo, también pude darme cuenta de que es más divertido caminar sin hacer ruido y sin arrastrar los zapatos. Igual me di cuenta de lo poco que te extraño, y de lo egoísta que soy, egocéntrico, distraído, solitario. Soy un desmadre, creo que fue otra la que me enseñó el dolor y a olvidar, a ella le debo lo efímero de esta pena que se ha convertido en un recuerdo borroso. Que tristeza.

lunes, febrero 20, 2006

Cae agua helada sobre mi cabeza, es el fin, nunca más frío. Nunca, mas filoso, nuca más agudo. Debo de tener cuidado de no exponerte evidencia traidora, artificio explosivo. He de guardarte en lo mas recóndito de los baúles de madera negra, para que aquel que te busque no te encuentre a menos de que tu aire sienta.